En dos semanas, la única área del Estado que se dedicaba a promover el acceso a la información pública y la transparencia quedó desmantelada.
El Ejecutivo no designó sucesor para la fundadora de Poder Ciudadano; desactivó el sitio Mejor Democracia, que informaba sobre las audiencias de los miembros del gabinete; optó por dar de baja los contratos de diez especialistas en transparencia, y desmanteló la oficina que funciona en el décimo piso del edificio de ex Somisa.
El primer indicio de la parálisis había sido el desembarco de Andrés “Cuervo” Larroque en reemplazo de la mano derecha de Oyhanarte. El dirigente de la agrupación La Cámpora blanqueó de entrada que su currículum no lo habilitaba para el cargo que ahora ocupa. “No necesito currículum. Estoy acá por Maxi”, admitió. Larroque es uno de los jóvenes que se mueven dentro del Ejecutivo nacional bajo el paraguas de Máximo Kirchner. Su primer acto de gobierno fue colgar afiches de su organización y fotos de Perón, Evita y San Lorenzo. Larroque es fanático del buen fútbol: fue uno de los funcionarios que viajaron a Montevideo en el chárter de Aerolíneas para ver a la Selección Nacional.
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