Peñarol aplastó a Lanús y pensando en el clásico, pudo “cuidar” a sus titulares, que estuvieron mucho tiempo en el banco. Fue 87 a 56 con “Tato” Rodríguez como goleador.
Lanús se presentaba como un duro escollo pero no lo fue. Con un buen record en la segunda fase y un nivel muy distinto desde la llegada de Victoriano, el “Granate” llegaba al “Poli” para presentar batalla y obligar a Peñarol a no desviar el objetivo. El “Milrayitas”, que jugará el clásico mañana, debía enfocarse en su rival de anoche y vaya si lo hizo. Lo midió, lo golpeó fuerte de entrada y lo aplastó. Y luego, sí pensó en el partido con Quilmes.
Peñarol continuó anoche con su racha positiva y derrotó claramente a Lanús por 87 a 56. “Tato” Rodríguez jugó 24 minutos, la misma cantidad que Gutiérrez; Leiva sumó 22, Lamonte 25 y Mata 21. El base, fue el goleador con 15 puntos.
La formación titular pudo descansar bastante, y otro dato positivo es que los que no juegan mucho, tuvieron su chance de demostrar y sumar rodaje. Salvo Alejo Sánchez y Leo Cañete, los demás acumularon más de 10´ en cancha. Un alimento para el ego, pensando en el mañana inmediato y a largo plazo. Porque además, salvo un corto lapso, el nivel del equipo anoche, no se resintió a pesar de los distintos interpretes.
El comienzo de los dos equipos fue muy malo. En 2´30 no anotaron, hasta que Mata clavó un triple. Santander apostó con Levy y Calvi en el juego interior y cuando Peñarol y Leiva se dieron cuenta de la apuesta de Lanús de jugar con dos “4” livianos, aprovecharon esa situación. Martín, incisivo, dominó en el juego interior primer segmento del partido (6 puntos); también colaboró Leo Gutiérrez (5). Lanús, con un pésimo 0/8 en triples, poco pudo hacer y anotó solamente 8 unidades. El trabajo defensivo de Peñarol fue bueno, pero se conjugó además con el flojo ataque rival. Victoriano no pudo hacer pesar su jerarquía para conducir y los demás estuvieron muy desenfocados.
Un libre de Leiva acertado y festejado por la gente, disparó un poco más a Peñarol. Y tras una asistencia del pívot para Leo Gutiérrez, el “Milrayitas” acentuó su dominio (28 a 10, restando 7´).
Santander puso a Sneed, implementó una zona defensiva y pudo comenzar a limar la gran distancia. Peñarol, sin tiradores en cancha (Campazzo, Legaria, Lamonte, Diez y Reinick), mermó en su producción ofensiva y del otro lado, el pivot extranjero fue incontenible (12 puntos). Restando 4´, el “Granate” se arrimó 30 a 18. Pero en el segmento final, Lamonte metió una “rafaguita” (triple, asistencia y dos rebotes) para volver a enderezar el rumbo y ganar ese segundo cuarto 39 a 23. Lanús siguió “abollando” los aros desde lejos y concluyó con 0/11 en triples.
Un triple de “Tato” y otro de Mata, sumados a cuatro perdidas consecutivas de Lanús, estiraron la ventaja a 47 a 26 restando 6´. El excelente momento de Peñarol se extendió durante la primera mitad del tercer cuarto cuando sacó la máxima, doblando literalmente a su rival (52 a 26). El “Milrayitas” controló a Sneed (1 punto) y siguió aprovechando la mala noche “Granate” en triples (1/15 hasta allí), que solamente llegó al gol por esa vía mediante Prego cuando la cosa ya estaba liquidada. La chicharra, marcó el final del tercer cuarto, con el andar tranquilo de Peñarol, que se fue arriba 58 a 36. Lo mejor en la ofensiva, fue lo de Mata con 6 puntos.
La reacción de Lanús nunca llegó. Se esperaba en el segundo cuarto, o por lo menos en el tercero, y finalmente en el último. Pero no pudo. Y entonces, resignado, vio como Peñarol siguió estirando ventajas (la máxima hasta allí fue 66 a 38 llegando a la mitad del parcial) con una formación totalmente alternativa (Legaria, Campazzo, Vega, Diez y Reinick).
Con Cañete y Alejo Sánchez en cancha, con varios de los titulares descansando para mañana y con tres libres de “Tato”, Peñarol sacó 30 (74 a 44) y sobre el cierre, estiró un punto más la distancia en el marcador (85 a 54). Esos 31 puntos, fueron la diferencia final (87 a 56). El “Milrayitas” de América sigue en su paso firme y ayer se sacó de encima a Lanús con un “cachetazo”, con una clase de defensa y por momentos buen juego. Dejó en claro que el “Poli” es inexpugnable y que no se conformó con el título continental. Se viene el clásico y ayer le salió todo redondo. Porque ganó y descansó
fuente el atlantico