El
cuento de un cordobés en las finales de la NBA
Siempre de buen humor, Fabricio Oberto es
el personaje más divertido en el momento de mayor tensión
de la temporada
El fuera de cámara , el backstage de Fabricio Oberto
es de lo más divertido del vestuario de los Spurs.
Pese a que está jugando su primera final de la NBA,
el cordobés cada vez se suelta más en el trato
con la prensa -responde en español o en inglés
con la misma fluidez- y se muestra casi siempre dispuesto
y con buen humor, incluso cuando los grabadores están
encendidos.
Puede hablar del regalo que le hará
a la actriz Eva Longoria cuando se case con Tony Parker como
de cualquier otro tema. "De eso se encargan las mujeres;
yo soy capaz de regalarle una licuadora, qué sé
yo", responde sobre la boda del 7 del mes próximo
que se hará en París y a la cual está
invitado. La situación es complicada porque, ¿qué
se le puede regalar a un personaje que acaba de construir
en su residencia una piscina de 1.000.000 de dólares
para su prometida?
Oberto ya es muy querido entre los simpatizantes
de los Spurs y se lo demuestran con la ovación que
le tributan cuando se realiza la presentación oficial
de los cinco titulares antes del partido. Los suplentes no
son anunciados con tanto fervor, aunque cuando nombran a su
amigo Manu Ginóbili, el público prepara la explosión
de júbilo desde unos segundos antes. Un murmullo va
creciendo hasta que los 18.000 espectadores explotan en un
solo grito cuando se escucha en todo el estadio el popular,
"¡Maaaaanúúúúúú!"
. Un periodista le dijo a Oberto: "Ginóbili te
trajo aquí, te da consejos, te pasa siempre la pelota.
Vos sos titular y él suplente. ¿Qué pensás
de eso?" Y el cordobés respondió a las
carcajadas: "¡Que buen amigo que soy!, ¿no?"
El unipersonal humorístico de Oberto
continuó así:
-Cuándo llegaste a la NBA se dijo
que era tarde porque tenías 30 años ¿Cómo
te sentís ahora?
-De 22 o 23 y bajando.
-Se te ve correr diferente ¿hiciste
algún ejercicio especial?
-¿Vos decís más rápido,
querés decir que antes era lerdo ?
-No, ahora corrés sin apoyar los talones,
usando más la punta del pie.
-Sabés que pasa, que los dos primeros
meses llegaba tarde a todos lados. Cuando me daba vuelta para
salir corriendo me chocaba al rival que venía. Tuve
que agilizarme a la fuerza.
-¿Es probable que también estés
saltando más?
-Si, un poquito así de más
(muestra el dedo mayor y el índice separados por menos
un centímetro).
-Sabés que un grupo de hermanas de
salesianas de Don Bosco están orando por cada uno de
ustedes y por el éxito de los Spurs.
-No, ¿en serio? ¿Conocés
a alguna de ellas?
-Sí, estuvieron en el estadio en el
primer partido.
-¿No les decís que además
de orar, por las dudas, también manden e-mail y mensajitos
de texto para asegurarse de que el pedido llegue allá
arriba?
En estos días de finales de playoffs,
la casa de la familia Oberto tiene invitados especiales. Un
par de amigos llegaron para tan especial ocasión. Con
él están viviendo Bruno Lábaque, su ex
compañero de Atenas de Córdoba, y el rosarino
Hermes Desio, ex mediocampista central de Independiente. ¿Cómo
lo conoció? Oberto jugó tres años en
Tau al mismo tiempo que Desio actuaba en Alavés, el
equipo de fútbol que también pertenece a la
ciudad de Vitoria. ¿Cómo es la convivencia?
"La casa está tranquila, como siempre. No se habla
mucho de básquetbol, porque ellos entienden de esto...
Además, saben que el que manda soy yo."
Fabricio Oberto, un fiel representante de
su provincia...
20 minutos por partido (promedio) juega Oberto
en los playoffs, tres más que en la serie regular.
Fuente: Miguel Romano
|