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Por malhumorados,
los franceses pierden cada vez más turistas
Me consta, mis suegros
fueron de visita hace dos meses y el comentario lapidario
fue: "Son amargos, no volvemos nunca mas. Que
se metan la Torre Eiffel por el culo"
La histórica indiferencia
hacia los visitantes extranjeros y un verano
demasiado lluvioso perjudicaron la recaudación de la
última temporada. Las autoridades buscan revertir la
situación convirtiendo a los ciudadanos en mejores
anfitriones.
Los labios fruncidos, los hombros encogidos
y la indiferencia infame hacia
el extranjero fueron objeto de quejas por
parte de los turistas durante décadas. Pero ahora el
notorio malhumor de los franceses parecería haber recibido
su justo castigo.
Por primera vez desde que se inventó
el turismo, Francia cayó de su puesto
de principal destino turístico del mundo. Y las autoridades
se lo están tomando tan en serio que les están
entregando nuevos lineamientos a aquellos que trabajan con
los extranjeros para que sean mejores anfitriones.
Después de un verano funesto, las
autoridades de turismo de Francia dicen que sólo el
Mundial de Rugby –que empieza mañana y que, según
se espera, atraerá a 300.000 hinchas extranjeros- parece
capaz de mantener al gallo cacareando. Pero, para eso, los
franceses van a tener que acostumbrarse a que el idioma de
Molière entre en desuso.
La semana pasada Francia tomó conciencia
de que, si bien sigue siendo un país bendecido por
79 millones de visitantes anuales, cayó al tercer puesto
–detrás de Estados Unidos y España- en
materia de ingresos por turismo. En una entrevista inusualmente
aguda, el secretario de Estado para Turismo, Luc Chatel, dijo:
"Tenemos que hacer un esfuerzo colectivo. Fuimos muy
exitosos en los años 70, pero los turistas hoy son
diferentes; hacen sus propias reservas en Internet y prefieren
los viajes cortos. Nuestra mayor desventaja es que nos perciben
como poco amistosos".
Después de años de gruñidos
dirigidos a los visitantes extranjeros, los franceses tienen
que poner en práctica al menos dos iniciativas que
podrían mejorar su reputación. La primera es
un glosario de rubgy, "Oui, je parle rugby" (Sí,
hablo rubgy), publicado el mes pasado por el Ministerio de
Turismo. La segunda, más audaz, es "Meeting the
French", una agencia que organiza cenas para turistas
en hogares franceses.
El director de la agencia, Laurence Monclard,
dijo que, hasta ahora, 80 hogares franceses se inscribieron.
"Son personas que quieren hacerse amigos de los turistas
para, a su vez, poder visitar sus países". |