Los iraníes insistieron
con los lanzamientos desde afuera, pero fueron perdiendo
efectividad con el correr de los minutos, ítem en
el que los de Hernández tuvieron falencias llamativas.
El ingreso de Hamed Hihadadi
le trajo otra preocupación a Argentina y por eso,
el entrenador solicitó el primer tiempo muerto.
La actuación no fue
del todo convincente al finalizar el segundo período
y la ventaja se sostuvo en las limitaciones de Irán.
El desarrollo fue desordenado y beneficioso para los asiáticos.

Fabricio Oberto, junto con
Nocioni se mostraron, dentro del desorden generalizado,
como ruedas de auxilio permanentes para sus compañeros,
lo que posibilitó que el equipo pueda mantener cierta
comodidad en el marcador y un poco más en el juego.
El 42 a 33 de la primera
mitad reflejó simplemente un resultado lógico
entre un candidato a la medalla y un equipo de tercer orden,
ya que en el juego, no existieron las diferencias que sí
existen en los papeles.
El inicio de la tercera
parte no cambió demasiado respecto de la primera
mitad: desprolijo, con un equipo iraní que se le
animó a la selección argentina y un Emanuel
Ginóbili como líder absoluto del campeón
olímpico con tres un de triples consecutivos, con
los que alcanzó su promedio de goleo de 20 puntos.
A pesar de una floja defensa
y a veces fuera de tiempo, los de Hernández comenzaron
a sacarse de encima “el problema de Irán”,
ya que estiraron la ventaja máxima a un promedio
de 13 puntos.
El actual campeón
asiático fue perdiendo fuerza de a poco, los triples
dejaron de ser tan continuos y el pivote Hadadi comenzó
a ser más controlado por los internos argentinos.
Un Nocioni muy colaborador
en defensa y con una gran cantidad de minutos en cancha,
recién anotó su primeros dobles a falta de
menos de un minuto para cerrar el tercer período
y llevar la ventaja a 15 puntos.
En el último cuarto,
la “Generación Dorada” reguló
el trámite del encuentro, mantuvo su ventaja y le
dio descanso a los cinco titulares (Ginóbili, Oberto,
Nocioni, Scola y Prigioni) quienes, con el objetivo de desgastarse
físicamente en un partido con sentencia puesta, le
dejaron los minutos finales a los relevos como Quinteros,
Porta y Delfino.
El próximo objetivo
argentino será Rusia para cerrar la participación
en el grupo A y comenzar a pensar en los cuartos de final.
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