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Nora
Dalmasso y Río Cuarto.
Se incendia
el Imperio.
Quinta parte
De la Sota quema las naves y la causa
se politiza
Los ribetes del caso Nora Dalmasso son cada
vez más medulosos. Un capítulo interesante es
la inevitable politización de la causa, tema explorado
por Natalia Funes Alzaga, nuestra enviada especial, en la presente
entrega. La pelea entre De la Sota y Néstor Kirchner.
El fracaso de la estrategia presidencial en Córdoba.
Las recolecciones de semen de los sospechosos y la rinoscopía
tan temida por muchos.
Pese a ciertas e interesadas críticas,
nuestras investigaciones y comentarios sobre de los datos obtenidos
sobre el crimen de Nora Dalmasso resultaron todos exactos. Tanto
cuando afirmamos que la pesquisa navegaba a la deriva, cuanto
aseveramos que la política había metido la cola.
Definitivamente, el asesinato dejó de
ser un asunto policial. Es hoy, parte central de la política
cordobesa.
La cuestión estrictamente policial,
por su parte, derivó en un insólito duelo mediático.
Los abogados del viudo disparan munición gruesa por doquier,
con la esperanza, inútil, de dar en algún blanco.
Si los fiscales y sabuesos policiales nada saben, menos todavía
los leguleyos de cuarta que representan a Macarrón. Son
todas sospechas brumosas.
Intentos fútiles de convencer a la opinión
pública de que el hecho está "a punto de
esclarecerse". Si no fuera que hay un crimen de por medio,
se podría afirmar que el escenario policial se ha transformado
en un vodevil. Por los medios de prensa, Daniel Lacase, el mediático
amigo de la familia, pidió que al único imputado,
Magnasco, se le solicitara una pericia para determinar si se
había realizado una vasectomía. Dada la ausencia
de espermatozoides en el presunto semen encontrado en el cuerpo
de la víctima. De paso, también una rinoscopía.
Magnasco tomó nota y de inmediato, munido de varios ejemplares
de la revista "Playboy", concurrió al laboratorio
de un conocido bioquímico, a efectos de certificar que
todavía puede competir con los reproductores de la Rural.
Las revistas eróticas eran cruciales, al solo efecto
de socorrerlo, al momento de tener que masturbarse. Unica manera
de poder extraer la muestra para ser analizada. Los resultados
de los análisis indicaron que Magnasco todavía
puede engendrar muchos hijos. Lo cual, ni quita, ni agrega nada,
al fondo de la cuestión. Lo único que quedó
demostrado, es que el abogado Magnasco, descree del mito que
indica, que, al que ejecuta determinadas acciones, le crecen
pelos en la palma de la mano.
Pero Magnasco fue por más. Públicamente,
pidió que al resto de los sospechados se le practicara
el mismo tipo de prueba. O sea, incitó a la fiscalía
a que obligara, a cierto segmento de la sociedad riocuartense,
a una insólita sesión de "manuela" colectiva.
Para el "Guinness". Sin embargo, no es ese "detalle"
el que más preocupa a los hipotéticos implicados.
Lo que realmente duele es la rinoscopía. Si sale a la
luz el listado de los "aspirantes", el terremoto consiguiente
puede ser mucho mayor que el originado por el crimen.
Desde el ángulo estrictamente policial,
el caso Dalmasso está casi cerrado. Salvo una casualidad,
pasará a la historia como un misterio insondable más.
Pero desde la óptica política,
el asesinato cobra día a día más vida.
Como dijimos en nuestra anterior entrega, la política
se entrometió de lleno en el caso. La operación
de prensa de Kirchner contra De la Sota, usando a CLARIN, tuvo
sus consecuencias. Y graves. Primera: el gobernador de Córdoba
descabezó a todos los funcionarios del área de
seguridad y a la cúpula de la policía de la provincia.
Segunda: De la Sota demostró que no es ni un improvisado,
ni un político cobarde. Decidió darle pelea al
Presidente. Para ello, adelantó el llamado a elecciones
generales de la provincia, despegando la compulsa local de la
nacional. Tercera: en contra de la opinión y el deseo
de Kirchner, sostiene como delfín a su actual vicegobernador,
Schiaretti. Cuarta: De la Sota quiere un mano a mano con Juez.
Sin que la boleta presidencial esté presente en el cuarto
oscuro. Bien doméstico. A cara de perro. A matar o morir,
contra el intendente de la Docta, que ha prometido poner preso
a De la Sota, en caso de llegar a la poltrona de la Casa de
las Tejas. Quinta: Deja a Kirchner sin candidato propio nada
menos que en la crucial provincia de Córdoba. Puesto
que, excepto el empresario Urquía, el resto del kirchnerismo
cordobés, es una recua de impresentables.
Sexta: deja servida en bandeja, a la oposición, la posibilidad
de un fuerte armado anti K. Aunque, huelga destacar, que dos
insignes incapaces como Macri o Lavagna, difícilmente
puedan aprovechar tamaña coyuntura favorable.
Séptima: Si triunfa Schiaretti en las urnas, el gran
ganador es De la Sota.
Si llega primero Juez, lo hace solo, sin depender
de Kirchner. En síntesis, pase lo que pase, el gran perdedor
es el Presidente. Ante lo cual, probablemente seamos espectadores
de una nueva payasada K: que apoye a ambos contendientes. Octava:
deja a la intemperie al radicalismo cordobés. Si van
solos a la elección, la polarización los barre.
Necesitan urgente un acuerdo con alguno de los "púgiles"
centrales. Caso contrario, el ocaso definitivo de la otrora
todopoderosa UCR cordobesa, estará a la vuelta de la
esquina.
La política cordobesa entró en
calor. En un par de meses, estará en punto de ebullición.
Por nuestra parte, nos despedimos hasta marzo. Nos tomaremos,
en febrero, unas (¿merecidas?) vacaciones. Hasta entonces.
Fuente: Natalia Funes Alzaga, enviada
especial de EOD a Río Cuarto, Córdoba
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