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Nora
Dalmasso y Río Cuarto.
Se incendia
el Imperio.
Cuarta parte
La política
mete la cola, usando a Clarín
Las casualidades, en ciertos casos, no existen.
Simplemente, lo que existen, son las causas. Que "el gran
diario argentino", Diario Clarín, le dedique una
rutilante primera plana en la edición del día
30 de enero al crimen de Nora Dalmasso, no es obra de un capricho.
Ni de que no había otra noticia importante
y por eso se reflotó el asesinato de Villa Golf. La primera
plana fue adrede. Y con un único destinatario: el gobernador
de Córdoba, José Manuel De la Sota, (a) "Gallego".
Una típica "apretada" de Kirchner, utilizando
sin ambages a la prensa adicta y/o paga. La "operación"
dio resultados en cuestión de minutos. De la Sota, sabiendo
que vienen por su cabeza, hizo rodar la testa, de manera instantánea,
del Ministro de Seguridad provincial.
En nuestra tercera entrega de hace cuarenta
días afirmamos lo que CLARIN ubica hoy en su portada.
Que los investigadores y fiscales no tienen idea de donde están
parados. Que todo se hizo mal desde el comienzo. Que nunca se
interrogó de manera seria a los/las allegados/as de la
víctima. Que la colecta de las pruebas en la escena del
crimen fue algo parecido a "una joda para Tinelli".
Para muestra bastan algunos botones.
Tal como exhiben las series policiales, en
el "primer mundo" rige un protocolo de actuación
muy rígido ante este tipo de hechos. La policía
de Córdoba, aún con menor tecnología,
también lo tiene. Pregunta primera:
¿Por qué no se aplicó?
¿Por qué no se impuso un cerrojo para evitar
que manos inexpertas polucionaran in extremis el escenario
del crimen?
¿Por qué no se hizo el isopado de la cara de
Nora?
¿Por qué se permitió el ingreso a la
habitación donde yacía Dalmasso a una multitud
de personas que nada tenían que hacer allí?
Si hasta el cura Felizzia se dio cuenta que se estaba "embarrando"
groseramente la cancha y llegó a sugerir que se debía
clausurar la habitación. Todo en vano.
Resultado:
Se encontraron huellas digitales de media comisaría,
vecinos, allegados, periodistas y curiosos. Y para rubricar
la impericia (?), las muestras de semen fueron mal tomadas.
Lo que implica que nada se debe esperar de las pericias técnicas.
Enviar las muestras que quedaban al FBI, sirve únicamente
para ganar tiempo. Y tener entretenida a la "gilada".
Hacerle creer a la opinión pública que se está
trabajando. Que el asesino está cercado y próximo
al caer. Todas mentiras.
Pregunta segunda:
El zafarrancho que se hizo en la escena del crimen, ¿fue
fruto de la impericia o fue adrede? La respuesta correcta
a este interrogante puede conducir a dilucidar el enigma.
Si fue consecuencia de la impericia y la improvisación,
el resultado es que se borraron todas las pruebas por culpa
de un hato de incapaces. Pero, si el aquelarre fue ex profeso,
la cosa cambia. ¿Quién y solo quién pudo
ordenar a los sabuesos que se borraran todas las evidencias?
El ex secretario de seguridad de la
provincia: el riocuartense Bertea. Para "tapar"
a un amigo o a alguien del poder. Alguien que podía
poner en entredicho al gobierno de José Manuel De la
Sota. Es harto sabido que los crímenes resultan "perfectos"
cuando a la policía o al poder de turno no les conviene
que se esclarezca. Cuando hay involucrado algún personaje
importante o un funcionario de peso. Huelga decirlo, cualquier
parecido con el asesinato de María Marta García
Belsunce, es "pura casualidad".
El retorno del drama a la plana de CLARIN obedece
únicamente a la interna política cordobesa. Kirchner
quiere que la elección a gobernador provincial sea conjunta
con la nacional. Y que el candidato sea digitado por el dedo
presidencial. De la Sota, por su parte, sostiene a su delfín.
Y amaga con desdoblar los comicios. Para que el duelo sea mano
a mano con su archienemigo, el intendente de la Docta, Luis
Juez. El "gallego" tiene muy domesticada a la prensa
local. Por eso, el caso Dalmasso había desaparecido de
los medios. Pero, Kirchner se lo "resucitó"
desde el principal multimedia argentino. De la Sota no es un
político improvisado. Leyó CLARIN a las siete
de la mañana y a las dos de la tarde ya había
cambiado medio gabinete. Sabe que TN puede volverse a instalar
nuevamente en la Villa Golf Club. Y empezar a disparar munición
gruesa sobre su gobierno. Sabe también que hay que encontrar
de manera urgente un chivo expiatorio. Caso contrario, su gobierno
y su delfín entrarían en una picada brutal y definitiva.
Y si Juez es gobernador, sabe muy bien De la Sota que puede
terminar sus días como pensionista del penal de Bower.
Kirchner está al tanto del laberinto
en que está metido el gobernador. En su afán incontrolable
de poder absoluto va por todo, Córdoba y el "quincho"
de don José Manuel, incluidos.
Fuente: Natalia Funes Alzaga, enviada
especial de EOD a Río Cuarto, Córdoba
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