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Nora
Dalmasso y Río Cuarto.
Se incendia
el Imperio.
Tercera parte
La investigación de la muerte de Nora
Dalmasso ha perdido todo rumbo. La política y las elecciones
del año venidero empiezan a pesar. Los riocuartenses
comienzan a caer en la cuenta de que los medios locales, hacen
hasta lo imposible, para intentar tapar lo evidente. Todo
lo cual, constituye un explosivo y peligrosos cóctel.
Vayamos por partes.
La pesquisa carece de destino, por la simple
razón de que los fiscales no saben donde están
parados. Ahora, con la peregrina tesis de la violación,
se las agarraron con albañiles, pintores y jardineros.
Recordemos que al momento del crimen, la casa de Dalmasso se
encontraba en reformas. El fin de semana fue testigo de un amplio
raid policial, ordenado por la Fiscalía.
Allanaron en masa, las viviendas
de los humildes trabajadores. El terror se ha apoderado
de esta gente. Cuando se retiran las fuerzas del orden, revisan
cada cajón de la casa, con la sospecha de que les pudieran
haber "plantado" una prueba trucha. A efectos de
inventar un "chivo", al cual cargarle el asesinato.
Las diferencias de trato respecto a la "gente bien"
son notorias.
A los pobres les cae la brigada
y les dan vuelta la morada. A las suntuosas
viviendas de los "bienudos", los
fiscales llegan de visita. Con café y whisky incluidos.
Una paquetería. No han allanado la residencia,
de ni siquiera uno, de los múltiples sospechados que
habitan en los countries. Las tropelías cometidas
contra los pobres son inexcusables. El "poder" y
sus dueños, hacen sentir su peso.
Ochenta y siete testigos ya han desfilados
por los tribunales. El último testimonio fue
digno de una comedia trágica. Alberto Bertea,
ex secretario de seguridad, llegó a la medianoche,
de sigilo, al Palacio de Justicia.
Abrazado y a los besos con el fiscal principal.
El papelón fue atroz. Por supuesto, se la agarraron
con el fotógrafo del matutino cordobés, "La
Voz del Interior". Que tuvo la primicia de la instantánea.
Y que, con una simple fotografía, logró poner
en evidencia el grado de "amistad",
que une a los "buenos muchachos".
El gobernador de la provincia, José
Manuel de la Sota, quedó demudado cuando vio la foto
publicada en el diario de la Docta. Reproducida, a su vez, por
todos los medios del país. El "Gallego" sabe
que está metido en un intríngulis. Presiente que
si no hay resultados en la investigación, muy pronto,
todas las miradas lo van a apuntar. Y va a tener que empezar
a dar explicaciones. Por la simple razón, que el crimen,
ha derivado en un culebrón nacional. Morbo de por medio,
no quedan argentinos que no hablen del asunto. Hasta los taxistas
de Buenos Aires se han convertido en expertos en ADN!
Eramos pocos y parió la abuela, pues
De la Sota se lleva mal con el Presidente.
Que no quiere saber nada con Schiaretti, su delfín.
Y lo que es aún peor, en la Casa Rosada reciben semanalmente,
con bombos y platillos, a su archienemigo: Luis Juez. Quien
ha prometido públicamente, que si llega al sillón
de la Casa de las Tejas, lo mete preso. Cabe destacar que
Juez, un petiso charlatán, amigo de los chistes groseros,
lidera cómodo las encuestas de opinión. Luis
Juez es un pintoresco personaje. Que vende una "imagen"que,
de momento, los cordobeses compran. En el pináculo
de la degradación de la política, "todo
es posible", como en la vieja serie, "La Dimensión
Desconocida".
El rol de los medios de prensa de Río
Cuarto es harto lamentable. El periódico "Puntal",
publica diariamente, las "quejas" de "reconocidos"
ciudadanos, respecto a los análisis de los periodistas
porteños. Lo que no dice "Puntal", es que
su Director, es testaferro de Enrique
"Coti" Nosiglia. Lo que tampoco dice ni dirá "Puntal",
es que su Director, un conocido "aspirante",
es amigote de todos los involucrados en el caso.
La mayoría también "aspirantes", como
los partícipes del asado en la casa de Curchod. La
prensa riocuartense, tanto la radio, como la televisión,
intenta dar una versión bien descafeinada de la realidad.
Por ello, no es de extrañar, que los lugareños
consuman con avidez todo lo que publica la prensa nacional.
Revistas como "Noticias", se agotan
apenas llegan a los kioscos. Los noticieros de los canales porteños
son vistos con tanta atención, que en los bares se produce
un silencio de sepulcro, cuando transmiten en vivo y en directo
desde el Imperio. El hombre del común, tiene muy en claro,
que si quiere enterarse de "algo", lo tendrá
que hacer por fuera de los medios locales.
Luego de 10 días de estar en Río
Cuarto, ciudad que desconocía, e investigación
mediante, hemos recolectado información como para escribir
una novela de espantos. Que transforman la telenovela "Amas
de casa desesperadas" -Desperate Housewives-, en una
versión light de Disney. Lo que hemos descrito, en
estas tres entregas, es apenas una minúscula muestra
de la punta del iceberg. No hemos volcado toda nuestra data
por una razón básica: pudor. El segmento de
la sociedad que rodeaba a Nora Dalmasso (menos del 5% de la
población), constituye una verdadera "caldera
del diablo". Se puede afirmar que eso pasa en todos lados.
Puede ser. Pero, sinceramente, ni siquiera en Buenos Aires,
hemos visto la orgía económica, social
y moral del segmento poblacional más acomodado
del Imperio. No todos los días una se encuentra con
conductas tan llamativas. Y que la sociedad toda las acepte.
Las calle.
Y encima las oculte. Dos mañanas y una
tarde, tomando café en los bares más emblemáticos,
"La Barraca" y "La Abadía", bastaron
para "tirarles" la lengua a todos los parroquianos.
Fue simple. Una mujer foránea, sola, cruzando delicadamente
las piernas y todos los varones literalmente "vomitan"
los entresijos de la oculta realidad. "Mejor reír
que llorar", como decía Peret.
Fuente: Natalia Funes Alzaga, enviada
especial de EOD a Río Cuarto, Córdoba
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